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The Network - 19/10/2016

 

Spain - 30 years of Renoir Cinemas: an interview with Enrique González Macho

 

In 1986, you opened 4 cinemas showing films in their original version. Over three decades of screening films, you have been confronted with the jump from analogue to digital, new screening devices and the growing number of releases. What have been the strategies employed by Renoir to face the challenges produced by these innovations and to continue being a market leader?

Up to now, I’m doing what I have always done since I opened, and that is prioritising the quality of the films because the quality of the programming determines whether an exhibition company is successful or not. At Renoir we screen auteur and quality films that are of real interest to the audience. We don’t want films that our audience is going to forget when they leave the cinema.

There aren’t any great changes to our strategy in the digital age; what we have always tried to do – differentiating us from many exhibitors – is prioritise the quality of the film over its notoriety. In other words, there are films that don’t have the necessary resources to promote themselves but are great films. We look for films that will always be a discovery for the spectators, that are different from what the rest of the cinemas are screening and will arouse a particular interest in the audience. 

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At the end of the nineties, the number of cinemas being built in Spain skyrocketed and the market flourished, with you playing a leading role. Today, the outlook is completely different. Spain is recovering from the economic crisis and in the last five years the number of cinemas has dwindled. How do you see the future of the exhibition sector films in Spain?

It’s going to be difficult. Due to the film industry’s own problems and also to external problems. The external problems are the cultural VAT at 21% on ticket sales, a political problem of cultural access, which has made cinemas reduce their prices, forcing businesses to descale or even cancel their plans for expansion and investment, and even pull out of the screening industry. The second problem associated with the film industry is that we are a professional sector forgotten by the public sector. That’s why we have to work without any support. For example, when the process of digitisation came, I think we were the only country in which the exhibitors had to face this change without public support.

Despite all that, I’m convinced that film theatres will continue to be the most important form of editorial broadcast media, because, if films aren’t released in cinema theatres, they risk having a limited exhibition on other platforms.   

Two of the cinemas that were part of Renoir (in Majadahonda and Palma de Mallorca) closed, like many other film theatres in Spain, and were taken over by community associations committed to their local cinemas. Now they serve as a model of special collaboration through which the audience owns the cinema. What’s your opinion of these initiatives?

I think these initiatives are necessary and I support them 100%. However, for me, these exhibition models are complimentary. They cannot become the predominant model in our professional sector as they don’t operate as lucrative businesses, and cinema is still an industry through which exhibitors should experience profits in order to expand and compete in the market.

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How do you see the evolution of the audience for arthouse cinema during these three decades of screening films? Regarding age and/or class? Has the way in which the audience sees this type of cinema changed?

30 years ago, I wanted to bring a change so that everyone in Spain could watch films in their original version. Today, unfortunately we can’t see a great evolution. In other words, cinephiles are still the only ones who want to watch films in their original version while the rest of the public prefers the dubbed version. The public harbours a widespread distrust in the original version and this is a result of the lack of an education policy. In 30 years, there has been progress made –It is doubtless– but the problem we have today is that the generation of cinephiles like me, who were born in film clubs, is getting older and the younger generations aren’t getting into cinephilia.

What is the additional value that Europa Cinemas has generated for the name Renoir in Spain or the benefits that it has experienced by being part of the network?

Firstly, a philosophical one, being part of an European institution that supports you and is where you can find people from many other countries with the same ideals and who also want to build a diverse and quality film industry. Secondly, the economic support that, even though it is often merely representative for larger associations, is a fundamental aid to our efforts in programming quality European cinema.

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Irene Angel Echeverri, October 2016

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En 1986 usted abre 4 salas de cine en versión original. En tres décadas de existencia en la exhibición se ha visto confrontado al salto del analógico al digital, a las nuevas ventanas de exhibición y a la creciente oferta de películas en estreno. ¿Cuáles han sido las principales estrategias que ha adoptado Renoir para afrontar los retos generados por estas trasformaciones y seguir siendo un líder? ¿Cómo se posicionan los cines Renoir en la era de las distracciones digitales?

He hecho exactamente lo mismo desde que abrí hasta ahora y es darle prioridad a la calidad de las películas puesto que, la estrategia que determina que un proyecto de exhibición sea exitoso o no, es la calidad de la programación. Nosotros programamos en Renoir cine de autor y cine de calidad que interese verdaderamente al público. No queremos películas que nuestro público olvide cuando salga del cine.

No hay grandes cambios en nuestra estrategia en la era digital, lo que procuramos siempre y es lo que nos diferencia de muchos otros exhibidores, es dar prioridad a la calidad de la película sobre la difusión. Algunas películas no tienen los medios necesarios para su promoción pero son de gran calidad. Nosotros lo que hacemos es buscarlas para tener una programación diferente y al mismo tiempo despertar un interés particular en el público.

A finales de los noventa había una carrera de construcción de cines en España y un florecimiento del mercado en la que usted era uno de los protagonistas principales. Hoy el panorama es completamente diferente. España se recupera de una crisis económica y en los últimos cinco años los cines no han hecho sino disminuir. ¿Cómo ve el futuro de la exhibición en España?

Difícil. Por problemas propios de la industria cinematográfica y también por problemas externos. El primero es el IVA cultural del 21%  sobre los tiquetes. Un problema político de acceso a la cultura que ha hecho que los cines reduzcan sus precios obligando a los empresarios a disminuir o incluso renunciar a sus proyectos expansionistas y de inversión y hasta abandonar la industria de la exhibición. El segundo, es que somos una industria profesional olvidada por el Estado. Por eso los exhibidores debemos trabajar solos sin la ayuda del sector público. Por ejemplo, cuando se dio el proceso de la digitalización, creo que fuimos el único país en el que los exhibidores afrontamos este cambio sin apoyo estatal.

A pesar de todo esto, estoy convencido que las salas de cine continuarán siendo el medio editorial más importante de difusión puesto que, si las películas no se estrenan en salas, corren el riesgo de tener una carrera de exhibición limitada en las otras plataformas.

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Dos de los cines que hacían parte de Renoir (en Majadahonda y en Palma Mallorca) que cerraron como muchas otras salas en España, fueron retomados por asociaciones de ciudadanos comprometidos con sus cines locales. Esas salas hoy funcionan con un modelo de colaboración particular en el cual el público es el dueño de los cines. ¿Qué opina de estas iniciativas?

Creo que son iniciativas necesarias que apoyo al 100%. Sim embargo, considero que estos modelos de exhibición son complementarios. Este no puede ser el modelo predominante en nuestro sector profesional puesto que no funciona como un negocio lucrativo y el cine es también una industria en la cual los exhibidores deben percibir ganancias para poder expandirse y competir en el mercado.

En estas tres décadas en el sector de la exhibición, ¿Cómo ve la evolución del público de películas de cine arte y ensayo?  ¿En relación a las edades y / o las clases sociales? ¿Ha cambiado la manera en la que el público ve este cine?

Hace 30 años yo quise cambiar las cosas para que todos los espectadores en España vieran cine en versión original. Hoy vemos que lastimosamente no ha habido una gran evolución. Es decir que, las personas que desean ver cine en versión original siguen siendo los cinéfilos y el resto del público prefiere la versión doblada. Hay una desconfianza generalizada del público con respecto a la versión original y esto es consecuencia de la falta de una política de educación al cine de calidad. En 30 años ha habido progresos, esto es indudable pero, hoy el problema es que la generación de los cinéfilos como yo, que nacimos en los cines club, está envejeciendo y las nuevas generaciones no se están formando en la cinefilia.

¿Cuál es el valor agregado que Europa Cinemas le ha generado al nombre de Renoir en España o los beneficios que ha obtenido por hacer parte de la red?

Primero el filosófico, es decir, ser parte de una institución europea que te apoya y donde encuentras personas de muchos otros países con tus mismos ideales que quieren construir una industria cinematográfica diversa y de calidad. Segundo, el apoyo económico que aunque muchas veces y sobre todo para las grandes sociedades es representativo, es una ayuda fundamental al esfuerzo de programación del cine europeo de calidad. 

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Irene Angel Echeverri, Octubre 2016

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